martes, 2 de noviembre de 2010

Un impuesto Europeo

Los economistas de bruselas siguen dándole vueltas a las posibles formas de conseguir que la economía Europea y sobretodo, la UE, encarrile un camino adecuado para la rápida salida de la crisis y los es más importante, haciéndolo de una manera reforzada y logrando una mayor independencia frente a los estados, y consiguiendo con ello una mayor libertad económica,es de cir, mayor capacidad de maniobra presupuestaria.

Como dice la noticia, la propuesta de la comisión no es otra que un nuevo régimen fiscal que consistiría en que se recaudaría el dinero para el presupuesto comunitario de forma directa y específica. Las opciones de recaudación serían, entre otras, un impuesto sobre el transporte aéreo, otro sobre las transacciones financieras.

¿Dónde irían a parar esos impuestos? Pues en tres direcciones de financiación: la lucha contra el cambio climático, desarrollo internacional y futuros e hipotéticos rescates bancario.

Sin embargo, lo que está en el trasfondo de todo este asunto no es otra cosa que la vieja cuestión de los “recursos propios”, toda vez que la UE, en la actualidad, se financia en cerca de unas tres cuartas partes con las aportaciones directas que los Estados miembros realizan al presupuesto comunitario.

En conclusión: la UE debe apretarse el cinturón. El problema es cómo encajar esta premisa con la necesidad de acometer la aplicación de las previsiones de Lisboa y emprender la reforma en la financiación de la PAC (se habla de posible cofinanciación con ayudas directas), del mismo modo que la reformulación de la nueva política regional para que las ayudas lleguen más rápido a las regiones y su implementación sea más eficaz en tiempos de crisis. Como se suele decir: es el pez que se muerde la cola.

Enlace de la noticia aquí

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