El sector de la construcción es el sector con mayor peso en la economía española, en los últimos años, ya que, además hay que sumarle el gran número de actividades que engloba, que en conjunto alcanzan hasta un 18% de PIB nominal total. De este sector se espera en gran medida, la salida de la crisis, pero algo está cambiando en el sector que nos lastra, ya que, en el 2009 el sector representó un 10% del PIB Nacional, medio punto porcentual por debajo del año 2008. Por lo que, ¿se debe cambiar el patrón de crecimiento depositado en el sector?
Con esa intención el Gobierno apuesta por medidas que incentiven el alquiler y la rehabilitación “para equilibrar el sector” debido a la caída de la nueva construcción (vivienda nueva), que experimenta el sector. Desde el Gobierno también, anima a las empresas a adecuar su actividad a nuevos criterios de sostenibilidad, con el objetivo de dar un mayor valor al sector.
La construcción de viviendas cayó un 56% en 2009, la mitad de protección oficial. Desde el Gobierno dicen que las diferencias producidas entre el 2007 y 2009, ya están registrando “signos de mejoría” que ponen de manifiesto que la necesaria reconversión del sector inmobiliario está en marcha. Pero, los datos sugieren otra cosa ya que al cierre del segundo semestre, la construcción de vivienda descendión un 42’7% respecto del año anterior.
Respecto al número de pisos terminados entre Julio de 2009 y Junio de 2010, la cifra ascendió a 287.134 viviendas, un 33’1% menos respecto al mismo periodo del año anterior, y todo apunta a que seguirá esta tendencia durante el año 2010 y 2011, que según los datos de la Fundación de la Cajas de Ahorros (FUNCAS) esta tendencia será con caídas entre el 11% y 8’5%.
Las medidas fiscales aprobadas por el gobierno para el fomento de la rehabilitación son la rebaja del IVA para todas las obras de mejora de vivienda, que ahora tributan al 8%, y una deducción extraordinaria del 10% en el IRPF por las obras que tengan por objetivo la mejora de la seguridad, la eficiencia energética y la protección del medio ambiente.
Según los datos del Directorio Central de Empresas (Dicer) del INE, el sector contaba con un total de 441.956 empresas de las que 5.500 eran constructoras propiamente dichas, esto representa un descenso del 11’8% de empresas en el sector respecto al ejercicio anterior y en el que se emplearon a 1.888.300 trabajadores, un 23’04% menos que en 2008 según la Encuesta de Población Activa (EPA), pero mas preocupante es el hecho de que, más del 90% de las empresas del sector tienen un máximo de 10 empleados en nómina y sólo 98 empresas cuentan con más de 500 empleados con contrato indefinido.
Otro problema que presenta el sector, es que está excesivamente atomizado y especialmente entre las constructoras de tamaño medio, por lo que, tal vez para éstas la vía de las fusiones y adquisiciones sean un medio para su supervivencia.
Otra medida adoptada por el Gobierno, para acelerar la reestructuración del sector fue la ley de Morosidad, para reducir los periodos de pagos entre las empresas (de 90 días se pasa a 60 días) y para cobros de las empresas con la Administración (de 60 días se pasa a 30 días), que fue bien acogida por unas empresas y no tan buena por otras debido a la situación de crisis actual.
Otra medida al plan de ajuste inmobiliario anunciado el mes pasado por el Gobierno ha sido, la de suprimir las ayudas a la compra de vivienda de Protección Oficial has el 2012 y así potenciar el alquiler. Esta medida supondrá, según los datos de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC) y la Patronal de la Construcción APCE, que kpor cada vivienda que se deje de edificar se perderán 2’4 empleos (1’7 directos y el resto inirectos).
Desde que comenzó la crisis, el sector de la construcción perdió cerca de 800.000 empleos, 900.000 si incluimos el resto de las empresas con las que opera y uno de los más perjudicado son los Autónomos para el que la cifra fue de 85.000 puestos de trabajo perdidos desde principios de 2009, según estimaciones de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA).
Unos de los indicadores más fiables junto con el del empleo es el del Consumo de Cemento, que confirma que el sector sobrevive gracias a la obra civil.
Con esa intención el Gobierno apuesta por medidas que incentiven el alquiler y la rehabilitación “para equilibrar el sector” debido a la caída de la nueva construcción (vivienda nueva), que experimenta el sector. Desde el Gobierno también, anima a las empresas a adecuar su actividad a nuevos criterios de sostenibilidad, con el objetivo de dar un mayor valor al sector.
La construcción de viviendas cayó un 56% en 2009, la mitad de protección oficial. Desde el Gobierno dicen que las diferencias producidas entre el 2007 y 2009, ya están registrando “signos de mejoría” que ponen de manifiesto que la necesaria reconversión del sector inmobiliario está en marcha. Pero, los datos sugieren otra cosa ya que al cierre del segundo semestre, la construcción de vivienda descendión un 42’7% respecto del año anterior.
Respecto al número de pisos terminados entre Julio de 2009 y Junio de 2010, la cifra ascendió a 287.134 viviendas, un 33’1% menos respecto al mismo periodo del año anterior, y todo apunta a que seguirá esta tendencia durante el año 2010 y 2011, que según los datos de la Fundación de la Cajas de Ahorros (FUNCAS) esta tendencia será con caídas entre el 11% y 8’5%.
Las medidas fiscales aprobadas por el gobierno para el fomento de la rehabilitación son la rebaja del IVA para todas las obras de mejora de vivienda, que ahora tributan al 8%, y una deducción extraordinaria del 10% en el IRPF por las obras que tengan por objetivo la mejora de la seguridad, la eficiencia energética y la protección del medio ambiente.
Según los datos del Directorio Central de Empresas (Dicer) del INE, el sector contaba con un total de 441.956 empresas de las que 5.500 eran constructoras propiamente dichas, esto representa un descenso del 11’8% de empresas en el sector respecto al ejercicio anterior y en el que se emplearon a 1.888.300 trabajadores, un 23’04% menos que en 2008 según la Encuesta de Población Activa (EPA), pero mas preocupante es el hecho de que, más del 90% de las empresas del sector tienen un máximo de 10 empleados en nómina y sólo 98 empresas cuentan con más de 500 empleados con contrato indefinido.
Otro problema que presenta el sector, es que está excesivamente atomizado y especialmente entre las constructoras de tamaño medio, por lo que, tal vez para éstas la vía de las fusiones y adquisiciones sean un medio para su supervivencia.
Otra medida adoptada por el Gobierno, para acelerar la reestructuración del sector fue la ley de Morosidad, para reducir los periodos de pagos entre las empresas (de 90 días se pasa a 60 días) y para cobros de las empresas con la Administración (de 60 días se pasa a 30 días), que fue bien acogida por unas empresas y no tan buena por otras debido a la situación de crisis actual.
Otra medida al plan de ajuste inmobiliario anunciado el mes pasado por el Gobierno ha sido, la de suprimir las ayudas a la compra de vivienda de Protección Oficial has el 2012 y así potenciar el alquiler. Esta medida supondrá, según los datos de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC) y la Patronal de la Construcción APCE, que kpor cada vivienda que se deje de edificar se perderán 2’4 empleos (1’7 directos y el resto inirectos).
Desde que comenzó la crisis, el sector de la construcción perdió cerca de 800.000 empleos, 900.000 si incluimos el resto de las empresas con las que opera y uno de los más perjudicado son los Autónomos para el que la cifra fue de 85.000 puestos de trabajo perdidos desde principios de 2009, según estimaciones de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA).
Unos de los indicadores más fiables junto con el del empleo es el del Consumo de Cemento, que confirma que el sector sobrevive gracias a la obra civil.
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