Como
usuarios altamente dependientes de los derivados del petróleo (gasóleo,
gasolinas, etc.), posiblemente nos hayamos percatado del denominado “efecto
lunes”.
Pues
bien, está comprobado que los lunes, excepto en julio y agosto, el precio de
los carburantes sufre un ligero descenso; del cual se repone el martes y
siguientes día; hasta llegar al domingo, día en que el litro alcanza el valor
más alto de la semana.
¿A
qué se debe esto?
Las
compañías petroleras tienen la obligación de informar todos los lunes del
precio de los carburantes, a la eurozona. Ésta publica el Boletín Petrolero
de la UE, donde nos brinda una serie de análisis estadísticos de la
evolución de estos precios. Con este efecto,
las compañías que prestan sus servicios dentro del territorio español
tergiversan la realidad económica de estos productos, en su propio beneficio: alimentar
las estadísticas con tarifas más bajas que las reales y así evitar posibles
actuaciones gubernamentales para contener la preocupante subida de sus tarifas.
Esta conducta, sin igual de entre las cotizaciones europeas de gasóleo y gasolina,
deja entrever la “picardía” latina en nuestras actuaciones empresariales; algo
más cultural que de mala praxis en la gestión.
A
principios de este año, la Comisión Nacional de la Energía ha abierto un
expediente informativo en donde exponía este suceso supuestamente fraudulento
por parte de las petroleras. Este expediente, que trata de informar e
identificar estas prácticas y sus responsables, es condición necesaria para proseguir
con el expediente sancionador. Entre las empresas afectadas por esta correctiva
se encuentra Repsol (junto con sus marcas adheridas Campsa y Petronor), Cepsa y
BP; entre ellas dominan más del 70% del mercado español. Desde entonces, no se
ha informado de la continuidad del proceso, ni de sanción aplicada.
Otro
de los datos que hemos analizado es la causa por la que, en Galicia, el “efecto
lunes” es más intenso que en otras comunidades autónomas: sucede en todas
aquellas regiones en las que los precios antes de impuestos son superiores a la
media nacional; ante una misma variación porcentual, cuanto mayor sea la base
imponible sobre la que se aplica, tanto mayor será el resultado de la
aplicación.
Por
último, y como dato alentador, según un estudio publicado a principios del
segundo trimestre de este año por el RACC, los usuarios minoritarios que
reposten los lunes pueden llegar a ahorrar, al cabo de un año, unos 200 euros
de combustible (bajo unos criterios de consumo y kilómetros recorridos
establecidos para dicho estudio).
Próximamente
más,
ÓSCAR CASTRO LIMERES

