La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), organismo que dirige el mexicano Ángel Gurría, pide cambios más contundentes aunque aplaude la reforma laboral aprobada.
En materia de pensiones, reclama que una vez se extienda la edad de jubilación a 67 años, esta se referencie a la esperanza de vida, de modo que vaya aumentando de forma automática. Así mismo propone alargar el periodo de cómputo de las pensiones, es decir, que se tome en cuenta toda la vida laboral, lo que supondría para la mayoría de los casos un pensión menor (actualmente se calcula con las cotizaciones de los últimos 15 años y que el Gobierno estudia ampliarlo a 20 ó 25 años), y además, que se amplíe el plazo de cotización necesario para cobrar la pensión completa que hasta ahora es de 35 años, también piden endurecer el régimen de las pensiones de viudedad, e ir suprimiendo los regímenes excepcionales (autónomos, pesca, agricultura, minería, clases pasivas) para ir integrándolos en el régimen general. Referente al mercado laboral, la OCDE aboga por el contrato único ( en el que converjan los empleos temporales e indefinidos con una indemnización por despido muy baja al principio que va creciendo con la antigüedad) y por abaratar el despido ( despido por causas económicas), también abogan por ir eliminando progresivamente los subsidios que se pagan a los parados de mayor edad una vez han agotado la prestación contributiva, así como aumentar las primas para quienes siguen trabajando más allá de la edad legal de jubilación y eliminar la jubilación parcial.
Otra de las medidas deseables de la OCDE es eliminar la ultra-actividad de los convenios, esto es, que los convenios mantengan los derechos reconocidos en ellos una vez pase su periodo de vigencia teórica, aunque esto vaya en contra de la Constitución. También optan por eliminar las cláusulas de salvaguarda salarial frente a la inflación de los convenios y optan por endurecer las prestaciones por desempleo, como el acortamiento de los plazos de las prestaciones y con mayores exigencias de búsqueda de empleo.
Desde la OCDE se propone también, medidas de reducción del déficit, como una reforma fiscal en la que se suba el IVA, a través de la exclusión de productos de los tipos más reducidos (del 4% y del 8% respectivamente), así como subir los impuestos especiales e introducir nuevos peajes por el uso de las carreteras., también para favorecer el crecimiento abogan por rebajar los impuestos al trabajo (cotizaciones sociales que pagan los empresarios) y rebajar el impuesto sobre Sociedades pero, eliminando los tipos reducidos de las pequeñas y medianas empresas. En cuanto a la fiscalidad inmobiliaria, esta organización pide que se reduzcan los impuestos que gravan las transacciones y se aumenten las que se imponen a la propiedad.
En cuanto a la liberalización del mercado este organismo ha criticado la trabas autonómicas a la apertura de grandes superficies, relama la liberalización de horarios comerciales y pide avances en la liberalización de servicios profesionales, en los postales y en el transporte por tren y carretera y que al medir la competitividad España es uno de los países con mayor inflación y mayor aumento de los costes laborales unitarios y de los precios de producción y que todo esto va en contra de la competitividad. Pero, según el mercado España no sale mal parada en la evolución de la cuota de exportación, y se sitúa por delante de Italia, Francia y Reino Unido e Incluso de EEUU en la última década.
En definitiva, lo que la OCDE quiere es que, se prime a las grandes empresas en detrimento de los derechos de los trabajadores y de las pequeñas y medianas empresas.
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