Aparentemente no podemos augurar nada malo ante este dato del día de ayer, por ejemplo: 1 € = 1,3720 $.
¿Pero que se esconde detrás de este “simple” dato de cambio? Pues toda una guerra de divisas.
Echaremos un vistazo atrás en el tiempo, con respecto a España: en la Gran Depresión de los años 30 (la cual no afectó a España en la misma intensidad que afectó a los países que estaban acogidos al patrón oro), desarrolló políticas monetarias que en ese momento estaban en sus manos, como la depreciación de su moneda, que actúo como Shock absorber, para solventar problemas económicos como la caída de las exportaciones; de esta forma, ante la depreciación de nuestra moneda, aumentaban las exportaciones debido a la rentabilidad en el tipo de cambio. De esta forma se logró esquivar una fuerte recesión global que azotó las economías más importantes del momento.
Pero en la actualidad, desde que España ha acogido la moneda europea, no tiene la potestad para poder llevar a cabo una depreciación de su moneda, ya que estas competencias han pasado a formar parte del Banco Central Europeo. Ante esta expectativa, ¿Cómo se podría comparar lo que ha realizado España entonces, con lo que está desarrollando EE.UU. en la actualidad? ¿Y porqué el director del FMI, Dominique Strauss-Kahn advirtió de los peligros de este tipo de políticas?
Tanto China como Japón (el cual está promulgando medidas a la desesperada para conseguir una mayor depreciación del yen) están elaborando una serie de desarrollos económicas de este tipo, es decir, depreciando y reduciendo el precio de cotización de sus monedas, y aumentando de forma trepidante las exportaciones, factor de máxima relevancia en períodos de crisis; mientras que la zona euro no tiene esa competencia y esa capacidad de maniobra.
Estas acciones podrían considerarse como graves si los países permiten que la situación se desencadene como una batalla comercial y generando políticas proteccionistas; retrocediendo en todo lo que hemos conseguido hasta ahora.
Que sería mejor: 1 € = 1,40$; o por el contrario: 1$ = 1,40 €.
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